Todas las empresas dependen de una u otra forma del Capital Natural, ya sea para la obtención de materiales o de energía, generando impactos por consumo o contaminación, logrando que estos impactos pueden crear costos o beneficios para las empresas
y para la sociedad. Las empresas quieren crear mayor valor para los inversionistas, ser más eficientes para ser competitivas y rentables y para ello requieren tomar las mejores decisiones, las cuales se ven afectadas por la información a la que tenga acceso la alta dirección. El protocolo de Capital Natural puede ayudar a las empresas a reducir los riesgos de suministro de materiales, los cuales pueden ser ocasionados por inundaciones
o eventos climáticos extremos como los huracanes, tormentas o inviernos muy fríos.